El primer indicio documentado de la presencia masónica en la ciudad de La Ceiba data del año 1896, con la fundación de la Logia El Mundo Marcha N.º 1, bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (R∴E∴A∴A∴). Esta logia de instancia fue establecida por los QQ∴HH∴ Teodoro Duque de Estrada, Grado 18°, proveniente de una logia en La Habana; Federico Sauque, Grado 3°, procedente de Nueva Orleans; y Mariano Ferrera, también Grado 3°, originario de Puerto Rico.
Posteriormente, fueron iniciados en dicha logia varios ciudadanos prominentes de la región, entre ellos: Julio Grave de Peralta, Anacleto Antúnez, Manuel Grave de Peralta, el Dr. Francisco Matute, Lorenzo E. Castillo, Florencio Pérez y Concepción Bueno.
El H∴ Duque viajó a Guatemala con el propósito de gestionar la Carta Dispensa para formalizar la logia. Sin embargo, al no regresar, los trabajos quedaron en suspenso. Cabe destacar que, considerando que la Logia Morazán N.º 14 del Oriente de Tegucigalpa fue fundada en 1898, la ciudad de La Ceiba puede ser considerada uno de los focos iniciales de la masonería en Honduras.
En el año 1900 se funda la Logia Atlántida N.º 21, la cual fue instalada oficialmente el 13 de febrero de 1901, con autorización del Supremo Consejo Centroamericano. A esta logia se incorporaron muchos de los hermanos iniciados en la logia anterior.
En 1908, el Dr. Henry Williams Hulinghorst, Grado 32°, solicitó a la Gran Logia del Estado de Luisiana una patente para establecer una logia en La Ceiba, destinada a los masones angloparlantes que, debido a la barrera idiomática, no participaban en los talleres existentes. La solicitud fue rechazada, dado que Honduras era territorio jurisdiccional del Supremo Consejo Centroamericano. Ante esta negativa, Hulinghorst gestionó la patente en Escocia, donde le fue concedida. Así, fundó logias en La Ceiba, Trujillo, Cortés y Puerto Castilla, todas orientadas a la comunidad de habla inglesa.
La logia fundada en La Ceiba bajo esta iniciativa fue inscrita con el número 1266 y se constituyó inicialmente con 15 miembros.
La Logia Atlántida N.º 21 fue reinstalada el 15 de agosto de 1916 bajo el número 3. Posteriormente, el 26 de marzo de 1920, cambió su nombre a Agustín Disdier N.º 3, denominación que conserva hasta la fecha.
Es importante destacar la influencia de la masonería en la creación del departamento de Atlántida. El nombre fue elegido en honor a la Logia Atlántida N.º 3, ya que fue en su seno donde se gestó y promovió la idea de establecer este nuevo departamento.
En conclusión, la masonería en La Ceiba ha desempeñado un papel activo y visionario en la historia de la región, consolidándose como un bastión fundamental en el desarrollo de la masonería en Honduras.
“El departamento de Atlántida, Honduras, fue fundado el 24 de febrero de 1902. Su creación se llevó a cabo durante la Octava División Política de Honduras, siendo Presidente de la República el General Terencio Sierra.
Para su formación, se tomaron territorios que antes pertenecían a los departamentos de Colón y Yoro. La cabecera departamental es la ciudad de La Ceiba.”
Nombre de la logia: origen y significado
La Logia Masónica Agustín Disdier N.º 3, ubicada en la ciudad de La Ceiba, lleva su nombre en honor a una destacada figura en la historia de la ciudad: Agustín Disdier. Su legado está estrechamente vinculado tanto al desarrollo de la masonería como al impulso del comercio en la región.
Contribución a la Masonería
Agustín Disdier fue un miembro influyente dentro de la masonería hondureña. Participó activamente en la Logia Atlántida N.º 21, fundada en La Ceiba en el año 1900. Esta logia, posteriormente reinstalada en 1916 como Logia N.º 3, adoptó su nombre actual —Agustín Disdier— el 26 de marzo de 1920, en reconocimiento a su destacada labor y compromiso con los principios de la Orden.
Actualmente, la Logia Agustín Disdier N.º 3, bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, continúa siendo un referente de los valores masónicos en la región atlántica del país.
Aportes al Comercio
Además de su rol en la masonería, Agustín Disdier fue un pionero del comercio en La Ceiba. Se le atribuye la fundación de una de las primeras tiendas de abarrotes de la ciudad, lo cual representó un impulso importante en el desarrollo económico local durante los inicios del siglo XX.
Servicio Público y Visión Regional
En agosto de 1895, fue nombrado Contador de la Aduana de Puerto Cortés, cargo que reflejaba su capacidad y confianza en asuntos administrativos y fiscales.
Asimismo, junto al Dr. Francisco A. Matute, Disdier presentó propuestas al presidente Policarpo Bonilla (aunque el texto menciona “Sierra”, lo más probable es que se refiera a Bonilla, presidente entre 1894-1899), durante una visita presidencial a La Ceiba. Estas gestiones buscaban promover iniciativas estratégicas para el desarrollo económico de la región, demostrando su visión de progreso para la ciudad y el país.
